Este artículo es una traducción de “Is Taxation Theft?” escrito por Michael Huemer, y que puedes encontrar aquí.
Imagina
que he fundado una organización de caridad que ayuda a los pobres. [1] Pero no
hay suficientes personas que contribuyan voluntariamente a mi caridad, por lo
que muchos de esos pobres siguen hambrientos. Decido resolver el problema
acercándome a gente acomodada por la calle, apuntándoles con un arma y
exigiéndoles que me den su dinero. Canalizo el dinero en mi organización
benéfica, y los pobres son, al fin, alimentados y vestidos.
1. POR QUÉ LOS IMPUESTOS PUEDEN SER UNA FORMA DE ROBO
En
este escenario, me llamarían ladrón. ¿Por qué? La respuesta parece ser: porque estoy llevándome la propiedad de otras
personas sin su consentimiento. La frase en cursiva parece ser el
significado de "robo". “Llevarme sin consentimiento” incluye llevarme
mediante una amenaza de fuerza emitida contra otras personas, como en este
ejemplo. Este hecho no se ve alterado por lo que hago con el dinero después de
tomarlo. No dirías: "Oh, ¿le diste el dinero a los pobres? En ese caso,
llevarte sin consentimiento la propiedad de otras personas no fue un robo
después de todo". No; Se podría afirmar que fue un robo socialmente
beneficioso, pero aun así fue un robo.
Ahora
compara el caso de los impuestos. Cuando el gobierno "grava" a los
ciudadanos, lo que esto significa es que el gobierno exige dinero a cada
ciudadano, bajo una amenaza de fuerza: si no paga, las fuerzas armadas
contratadas por el gobierno le llevarán lejos y le encerrarán en una jaula.
Esto parece un caso tan claro como cualquier otro de llevarte la propiedad de las
personas sin su consentimiento. Entonces, el gobierno es un ladrón. Esta
conclusión no cambia por el hecho de que el gobierno use el dinero para una
buena causa (si lo hace). Eso podría hacer que los impuestos sean un tipo de
robo socialmente beneficioso, pero sigue siendo un robo.
2. TRES ARGUMENTOS EN CONTRA
La
mayoría de las personas son reacias a llamar “robo” a los impuestos. ¿Cómo podría
uno evitar decir esto? Lo siguiente son tres argumentos que se podrían intentar,
junto con las respuestas más obvias.
PRIMER ARGUMENTO
Los
impuestos no son un robo, porque los ciudadanos han acordado pagar impuestos.
Esto es parte del "contrato social", que es una especie de acuerdo
entre los ciudadanos y el gobierno, por el cual los ciudadanos aceptan pagar
impuestos y obedecer las leyes, a cambio de la protección del gobierno. Al
utilizar los servicios gubernamentales (como carreteras, escuelas y policía), y
permanecer presente en el territorio del gobierno, usted indica que acepta el
contrato social. [2]
RESPUESTA AL PRIMER ARGUMENTO
Simplemente,
no existe tal contrato. [3] El gobierno nunca ha redactado y ofrecido tal contrato,
ni nadie lo ha firmado.
Aun
así, el uso de los servicios del gobierno podría significar estar de acuerdo en
pagar por esos servicios, si las personas que no los utilizan no están obligadas
a pagar. Pero, en realidad, el gobierno obliga a los ciudadanos a pagar
impuestos independientemente de si utilizan o no los servicios del gobierno.
Por lo tanto, el hecho de que usen servicios gubernamentales no indica nada
acerca de si se acepta pagar impuestos.
Permanecer
presente en "el territorio del gobierno" tampoco indica estar de acuerdo
con el supuesto contrato social. Esto se debe a que el gobierno no posee toda
la tierra que reclama como "su territorio"; esta tierra es, principalmente,
propiedad de particulares. Si soy dueño de un territorio que otras personas
están usando, puedo exigirles que me paguen dinero o, por el contrario, que desocupen
mi tierra. Pero si veo a algunas personas en sus tierras, no puedo exigirles que
me paguen dinero o que desocupen sus propias tierras. Si hago eso, soy un
ladrón. Del mismo modo, cuando el gobierno exige que le paguemos dinero o que
desocupemos nuestra propia tierra, el gobierno actúa como un ladrón.
SEGUNDO ARGUMENTO
El
gobierno no puede ser un ladrón, porque es el gobierno quién define los
derechos de propiedad a través de sus leyes. El gobierno puede fácilmente
elaborar leyes que digan que el dinero que se supone que debes pagar en
impuestos no es realmente tuyo en primer lugar; es el dinero del gobierno. [4]
RESPUESTA AL SEGUNDO ARGUMENTO
El
segundo argumento se centra en las afirmaciones (i) de que no existen derechos
de propiedad independientes de las leyes gubernamentales, y (ii) que el gobierno
puede crear derechos de propiedad simplemente declarando que algo pertenece a
alguien. No hay una razón obvia para creer (i) o (ii), y ambas afirmaciones son
contra-intuitivas.
Imagina
que viajas a una región remota fuera de la jurisdicción de cualquier gobierno,
donde encuentras un ermitaño que vive de la tierra. El ermitaño caza con una lanza
de su propia creación, que te parece interesante. Decides (sin el
consentimiento del ermitaño) llevarte la lanza contigo cuando te marchas.
Parecería correcto decir que "robaste" la lanza. Esto muestra la
inverosimilitud de (i).
A
continuación, imagina que eres un esclavo del siglo XIX en el sur de Norte
América. Supongamos que decides escapar de tu dueño sin el consentimiento de éste.
Si (ii) es cierto, estarías violando los derechos de tu dueño al robarte a ti
mismo. Ten en cuenta que no solo estarías violando un derecho legal; si (ii) es
cierto, el gobierno crea derechos y obligaciones morales a través de sus leyes,
por lo que estarías violando los derechos morales de tu amo. Esto muestra la
inverosimilitud de (ii).
TERCER ARGUMENTO
Los
impuestos son solo el precio que cobra el gobierno por proporcionar la ley y el
orden. Sin impuestos, el gobierno colapsaría, luego todo el orden social se
rompería y no tendrías dinero en absoluto. Los impuestos no son como el robo
porque los ladrones no brindan servicios valiosos, y mucho menos servicios que
te permiten ganar el dinero del que te están quitando una parte. [5]
RESPUESTA AL TERCER ARGUMENTO
Imagina
que te sostengo a punta de pistola y te quito 20 dólares. También te doy uno de
mis libros a cambio. Cuando me ves más tarde sin mi pistola, me llamas ladrón y
reclamas tu dinero. “Oh, no”, te digo, “no soy un ladrón, porque te di algo
valioso a cambio. Es cierto, nunca pediste el libro, pero es un buen libro, que
vale mucho más de 20 dólares".
Esta
respuesta por mi parte sería confusa. No importa que te haya dado un bien a
cambio, y no importa si el libro realmente vale más de 20 dólares. Lo que importa
es que cogí tu dinero sin tu consentimiento.
Tampoco
importa si te beneficias mucho del libro. Supongamos que (incapaz de
convencerme de que lo retire) terminas leyendo mi libro, que resulta que
contiene consejos tan útiles que terminas mucho mejor (incluso mejor
económicamente) que antes de que yo apareciera. Nada de esto cambia el hecho de
que soy un ladrón. El orden temporal tampoco importa: si primero te doy el
libro no solicitado, luego espero a que te beneficies económicamente de él, y
luego te quito por la fuerza parte del dinero que ganaste, seguiré siendo un
ladrón.
Moraleja:
coger la propiedad de las personas sin su consentimiento es un robo, incluso si
tú les beneficias, e incluso si les ayudaste a obtener esa propiedad.
3. ¿Y QUÉ PASA SI LOS IMPUESTOS SON UN ROBO?
Si
los impuestos son un robo, ¿significa eso que debemos abolir todos los
impuestos? No necesariamente. Algunos robos pueden estar justificados. Si tiene
que robar una barra de pan para sobrevivir, entonces está justificado hacerlo.
Del mismo modo, el gobierno podría justificar los impuestos, si son necesarios
para evitar algún resultado terrible, como una ruptura del orden social.
¿Por
qué importa entonces si los impuestos son un robo? Porque, aunque el robo puede
estar justificado, generalmente no lo está. Está mal robar sin tener una muy
buena razón. Lo que cuenta como razones suficientemente buenas está más allá
del alcance de este breve artículo. Pero, como ejemplo, no está justificado
robar dinero para que puedas comprar una bonita pintura para tu pared. Del
mismo modo, si los impuestos son un robo, probablemente sería un error imponer
impuestos a las personas, para, por ejemplo, financiar un museo de arte.
En
otras palabras, la tesis de "los impuestos son un robo" tiene el efecto
de elevar los estándares para el uso justificado de los impuestos. Cuando el
gobierno planea gastar dinero en algo (apoyo para las artes, un programa
espacial, un programa nacional de jubilación, etc.), uno debería preguntarse:
¿estaría permitido robarle a la gente para ejecutar este tipo de programas? De
lo contrario, no está permitido gravar a las personas para llevar a cabo esos
programas, ya que los impuestos son un robo.
1.
Este ejemplo es de Michael Huemer, El Problema de la Autoridad Política
(Nueva York: Palgrave Macmillan, 2013), 3–4, 154.
2.
Véase John Locke, Segundo Tratado sobre
el Gobierno Civil, ed. C.B. Macpherson (Indianápolis, Ind .: Hackett, 1980;
publicado originalmente en 1690), esp. secciones 120-1.
3.
Los problemas con la teoría del contrato social se explican en detalle en
Huemer, El problema de la autoridad
política, cap. 2.
4. Vase Liam Murphy y Thomas
Nagel, The Myth of Ownership: Taxes and
Justice (Oxford: Oxford University Press, 2002), p. 58.
5.
Véase Murphy y Nagel, op. cit., págs. 32-3; Stephen Holmes y Cass Sunstein, El costo de los derechos: por qué la
libertad depende de los impuestos (Nueva York: W.W. Norton, 1999), cap. 3.
Para una respuesta más elaborada, vease Michael Huemer, "¿Es la
redistribución de la riqueza una violación de los derechos?" en The Routledge Handbook of Libertarianism,
ed. Jason Brennan, David Schmidtz y Bas van der Vossen (Routledge, de próxima
publicación).
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